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viernes, 25 de septiembre de 2026
¿Lo que comes es adecuado en calidad y cantidad ?

miércoles, 14 de enero de 2026
¿Qué comen los copépodos? Y vos?
Cada día, millones de partículas de microplásticos desaparecen de la superficie del océano, pero no por arte de magia. Son transportadas hacia las profundidades gracias al zooplancton, un conjunto de organismos diminutos que flotan en el agua y que desempeñan un papel mucho más grande de lo que parece
Un reciente estudio realizado por el Plymouth Marine Laboratory identificó que un tipo de zooplancton, los copépodos, expulsan hasta 271 partículas de microplásticos por metro cúbico de agua cada día en el Canal de la Mancha Occidental, actuando como auténticas "bombas biológicas" que hunden estos contaminantes lejos de la superficie. El equipo científico estuvo encabezado por Valentina Fagiano, del Oceanographic Center of the Balearic Islands.
Los copépodos, que forman el grupo dominante dentro del zooplancton y están distribuidos por todos los océanos, resultan fundamentales en la transferencia de microplásticos por la columna de agua y la cadena alimentaria marina. Ellos los encapsulan y hunden, lo que contribuye a su acumulación en los sedimentos más profundos.
¿Qué es el zooplancton?
Es una multitud de criaturas tan pequeñas que la mayoría no puede verse a simple vista. Estos animales, que viven a la deriva en océanos, lagos y estanques, van desde protozoos microscópicos hasta medusas, pasando por larvas de peces y cangrejos. El zooplancton es fundamental para la vida acuática. Se alimenta de fitoplancton (el “plancton vegetal”) y luego sirve de alimento a peces, aves marinas y mamíferos. Así, facilita la transferencia de energía y el ciclo del carbono en el planeta
Si alguna vez viste la serie Bob Esponja
recordarás a Sheldon J. Plankton, un personaje inspirado justamente en los copépodos, pequeños diminutos camarones que suelen pasar desapercibidos, pero resultan protagonistas invisibles en la historia de la contaminación por microplásticos.
Los científicos, a través de experimentos de visualización en tiempo real, observaron cómo estos pequeños crustáceos ingieren microplásticos suspendidos en el agua mientras se alimentan de microalgas. Después de aproximadamente 40 minutos, los copépodos expulsan estos fragmentos plásticos dentro de sus propias heces, que se hunden hasta el fondo marino.
Si los copépodos contienen microplásticos de forma habitual, los peces que los comen también los incorporan, y así sucesivamente por toda la cadena alimentaria.
Aunque el estudio no se centró en los posibles daños para la salud humana, sí advierte sobre el riesgo de que el plástico termine entrando en los ciclos fundamentales de la vida marina, y, en última instancia, en nuestra propia dieta.
miércoles, 22 de enero de 2025
"Bichitos" que habitan en nuestro cuerpo y su dieta.¿Realmente somos humanos?
La microbiota humana es el conjunto de microorganismos que habitan en el cuerpo de manera estándar, sin causar ninguna enfermedad. Hoy en día se considera que el término flora bacteriana es inapropiado. Está compuesta por organismos muy diversos, desde bacterias, arqueas y eucariotas hasta virus. Las comunidades microbianas varían de manera significativa en distintas zonas corporales. Es decir, la composición de microbios en la boca no se corresponde con la que vive en el intestino.
Cuando pensamos en bacterias –y microorganismos en general– solemos evocar sentimientos negativos ante la presencia de estos entes en nuestro organismo. Aunque es cierto que varias bacterias causan enfermedades graves, generalizar esta concepción no es correcto.
Los microorganismos en nuestros cuerpos son indispensables y establecen relaciones mutualistas y comensales con el organismo. Nuestra microbiota impacta en nuestra fisiología tanto directa como indirectamente, contribuye en un sinnúmero de funciones metabólicas, nos protege contra patógenos y educa al sistema inmune, entre otras funciones.
Diferentes factores afectan la composición de la microbiota humana. Entre los más destacados están la dieta, tanto en la infancia como en la adultez, el modo de nacimiento, antibióticos, ciertas condiciones médicas, el genotipo del huésped, entre otros.
Un término asociado es “flora” bacteriana, microflora o flora intestinal. Ambos se usaron durante décadas y fueron particularmente relevantes en la literatura médica y científica término que es inapropiado ya que flora se refiere a plantas.
Composición de la microbiota normal. La microbiota consiste en múltiples microorganismos que habitan el cuerpo de cada persona. En términos numéricos, existen entre 10 y 100 trillones (superando el número de células del huésped) de estos organismos simbióticos, ubicados principalmente en el tracto gastrointestinal.
Número. Factores que afectan la composición de la microbiota. La microbiota empieza a formarse desde el nacimiento del bebé, donde su cuerpo representa un ambiente nuevo para la colonización microbiana. Esta colonización es dependiente del modo de nacimiento, es decir, parto natural o cesárea, pues esta última afecta significativamente la microbiota. A medida que el infante crece y se desarrolla, la diversidad de la microbiota aumenta de manera lineal, dependiendo de los primeros colonizadores. Cambiará según una amplia gama de factores, como la alimentación por leche materna, consumo de ciertos alimentos, desarrollo de enfermedades, entre otros. Las investigaciones actuales apuntan a que la dieta es el factor más importante que ayuda a determinar el tipo de microbiota que existirá en cada individuo.
¿Realmente somos humanos? Al conocer la enorme diversidad de organismos que habitan nuestro cuerpo, debemos preguntarnos quiénes somos y si realmente podemos considerarnos un individuo. Una visión más adecuada es considerarnos un super organismo u asociación de diferentes organismos, ya que consistimos en 90% de células microbianas y 99% de genes provenientes de microbios.
Regiones de la microbiota
Nuestro cuerpo es un ensamble rico de microorganismos, en donde cada estructura proporciona un lugar potencial para el desarrollo de estos. Estas relaciones mutualistas suelen ser un sitio específico, donde cierto conjunto de microorganismos forma colonias en regiones puntuales del cuerpo. Las regiones más importantes son:
Microbiota intestinal. El mejor nicho estudiado, en términos de su microbiota, es el tracto gastrointestinal. En el intestino de un individuo adulto se encuentran miles de especies, dominado por los filos Bacteroidetes, Firmicutes, Actinobacteria, Proteobacteria y Verrucomicrobia. Esta colonización varía a lo largo del tracto digestivo.
Intestino delgado: predominan las Lactobacillaceae, Erysiopelotrichaceae y Enterobacteriaceae, ricos en los géneros Bacteroides spp., Clostridium spp., Bifidobacterium spp. En el intestino delgado, el crecimiento bacteriano se encuentra limitado por la concentración de oxígeno, la presencia de péptidos antimicrobianos y los valores de pH. Se desarrolla una restricción bacteriana para evitar la competencia en cuanto a la absorción de nutrientes entre los microorganismos y el huésped.
Colon: los habitantes más comunes son Bacteroideceae, Prevotellaceae, Rikenellaceae, Lachnospiraceae y Ruminococcaceae. Esta diferencia en la familia de bacterias a lo largo del intestino reflejan las diferencias fisiológicas que existen a lo largo del mismo. Aquí, la carga bacteriana es muy elevada. En las heces los principales detectados pertenecen al dominio Bacteria, aunque también hay representantes de las arqueas (microorganismosdel orden Methanobacteriales) y de los eucariotas (orden Saccharomycetales).
Microbiota oral. La cavidad oral y las extensiones contiguas representan regiones de alojamiento adecuadas para cierto tipo de microorganismos, incluyendo la superficie dental, la superficie de la lengua y otras estructuras queratinizadas y no queratinizadas. Un componente fundamental de la cavidad oral es la saliva. En un mililitro de este fluido podemos encontrar hasta 100 millones de células bacterianas. De estas se han logrado identificar alrededor de 300 especies, mientras que otras 360 no. Los estudios revelan que la presencia de arqueas ( microorganismos) está relacionada con el desarrollo de enfermedades periodontales. El hongo que domina la cavidad oral pertenece al género Candida. Al igual que las especies de arqueas, han sido relacionadas con el desarrollo de múltiples enfermedades. Finalmente, los virus más comunes de la boca son los herpesvirus. Se calcula que el 90% de la población los posee.
Microbiota urogenital Tracto urogenital femenino. Los microbios que habitan en el interior de la vagina se encuentran en una fina y balanceada asociación mutualista, protegiendo a su huésped e intercambio de nutrientes, a cambio de un ambiente anóxico apropiado para su crecimiento. En las mujeres en edad reproductiva, la vagina contiene cantidades importantes de ácido láctico y otras sustancias antimicrobiales, que limitan el crecimiento de la microbiota. Este ambiente se mantiene gracias a la presencia de bacterias productoras de ácido láctico, particularmente Lactobacillus spp. De hecho, las bacterias de este género han sido consideradas desde 1892 como habitantes indispensables para la salud vaginal. Además de Lactobacillus, la vagina presenta microorganismos de los géneros Staphylococcus, Ureaplasma, Corynebacterium, Streptococcus, Peptostreptococcus, Gardnerella, Bacteroides, Mycoplasma, Enterococcus, Escherichia, Veillonella, Bifidobacterium y el hongo Candida. A medida que la mujer cumple años y los niveles hormonales van fluctuando, la microbiota se modifica.
Tracto urogenital masculino. Comparado con el tracto urogenital femenino, la microbiota masculina ha sido poco estudiada y no se conoce con tanto detalle. Algunos de los géneros que se han reportado en el pene incluyen Staphylococus epidermidis, Corynebacterium spp., Lactobacillus spp., entre otros.
Microbiota de los pulmones. Los pulmones son órganos de gran interés para el estudio de su microbiota. No obstante, existen estudios muy limitados sobre el tema, aunado a la dificultad en la toma de las muestras. A pesar de que anteriormente se consideraban zonas estériles, hoy en día se piensa diferente. Se ha encontrado la presencia de los géneros Streptococcus, y en algunas muestras, Haemophilus, Rothia, Prevotella, Veillonella y Fusobacterium.
Microbiota de la piel. El órgano más grande de los seres humanos es la piel, cubierta de una gran diversidad de microorganismos y colonizada por ellos desde el nacimiento. Se han identificado alrededor de 200 géneros bacterianos, considerados residentes de la piel. . La composición de la microbiota de la piel está estrechamente ligada al tipo de piel, a los hábitos y a la genética del huésped, por lo que es extremadamente variable. La mayoría de los microbios se alimentan de las secreciones de la piel, por lo que establecen relaciones muy estrechas.
Funciones de la microbiota
Digestión y producción de vitaminas. La microbiota cumple una serie de funciones en el cuerpo humano, resaltando su papel en la mejora de la digestión. Las bacterias que habitan al final del colon están relacionadas con la escisión de los polisacáridos que no logran metabolizarse eficazmente en el intestino delgado, lo cual incrementa la absorción de nutrientes. También se ha evidenciado que distintas bacterias son capaces de producir vitaminas indispensables que serán absorbidas por el huésped. Ejemplo de ello es uno de los organismos mejor conocidos por los científicos: E. coli.
Competencia y protección contra patógenos.. El espectro de microorganismos inocuos que albergamos en nuestro cuerpo está en una constante competencia con los patógenos, y en la mayoría de los casos logran desplazarlos gracias a lo que en ecología se conoce como principio de exclusión competitivo. Se cree que establecen la primera línea de defensa contra la infección de estos patógenos potenciales.
¿Cómo se estudia la microbiota?
El estudio de la microbiota se remonta a los tiempos de Anton van Leewenhoek, a principios de 1680. Este investigador estudió de manera comparativa los distintos microorganismos que habitaban en la zona oral y en las heces, notando diferencias significativas en ambas.
Las diferencias iban más allá de la región corporal, ya que este investigador también incluyó en su diseño experimental comparaciones entre individuos sanos y enfermos. De esta manera, logró evidenciar la importancia de los microorganismos en la salud humana.
Desbalances en la microbiota
Aunque no se tiene un claro esquema y preciso de todos los organismos que habitan el cuerpo humano, se sabe que el cambio en abundancia y composición de los mismos afecta la salud, desde trastornos en la digestión hasta desarrollo de comportamientos ansiosos.
En síntesis:Hasta la fecha, la dieta mediterránea (caracterizada por un alto consumo de pescados, granos enteros, hortalizas, lácteos y aceites vegetales) es señalada como la mejor opción para modular de manera positiva la diversidad y estabilidad de la microbiota, así como también la permeabilidad y la actividad de las funciones inmunes
Microbiota: qué es, composición, funciones, regiones (lifeder.com)
miércoles, 16 de noviembre de 2022
¿ Sabés cuándo se inventó la primera dieta?
¿Desde cuándo pensamos que “hacer dieta” significa seguir un régimen alimentario estricto y monótono para adelgazar o para curar algunas enfermedades?
«Un vaso de agua calma la sed. Un puñado de vegetales fortalece el corazón. Toma una sola cosa en lugar de manjares. Un pedazo pequeño en lugar de uno grande». Son reflexiones muy antiguas pero nada desencaminadas. Según el doctor Juanjo Cáceres, historiador de la alimentación, tales reflexiones han llegado a nosotros en un papiro datado entre los años 1929 y 1895 a. C., pero su origen podría remontarse a la época del faráon Seneferu, entre 2613 y 2589 a. C.
Cuando vivía el médico griego Hipócrates, las tasas de sobrepeso no se parecían en nada a la actual pandemia de obesidad. Sin embargo, en aquel entonces (siglo V a. C.) también se daba valor a tomar menos calorías que las gastadas. Hipócrates (que afirmaba «que tu alimento sea tu medicina»), dejó unas cuantas pautas para la obesidad. Algunas de ellas no tienen sentido a la luz de la medicina actual (es el caso de dar «comida seca» al «obeso con laxitud muscular y complexión roja»), mientras que otras siguen en uso: «Los obesos y aquellos que desean perder peso deberían llevar a cabo unos fuertes ejercicios antes de la comida». Le dio la razón, en octubre de 2006, una revisión sistemática de la literatura científica -‘Ejercicio para el sobrepeso o la obesidad‘-, publicada en la revista Cochrane Database of Systematic Reviews.
Saltarse el desayuno para compensar excesos, tradición de 2.100 años
«Un cuerpo cargado de alimentos embrutece el espíritu y convierte en terrenal el aire divino que nos anima». Así de categórico se expresaba el poeta Horacio en una época en la que eran frecuentes los festines romanos. Festines en los que las clases acomodadas comían hasta ganar varios kilos de más y que pretendían compensar esas fiestas pantagruélicas mediante la sustitución del desayuno por un vaso de agua. Para Horacio, que vivió entre los años 65 a. C. y 8 a. C., el exceso en la ingesta de alimentos puede enfermar al ser humano. Ningún comité de nutrición quitaría hoy la razón al poeta, dado que al menos una de cada 13 muertes podría estar asociada con el exceso de peso en Europa. El informe del Ministerio de Sanidad ‘Tendencia de los principales factores de riesgo de enfermedades crónicas‘ indica que «la obesidad es responsable del 80% de los casos de diabetes del adulto, del 55% de los de hipertensión arterial en adultos y del 35% de los casos de la enfermedad coronaria».
Galeno, el primer dietista: consejos de hace 1.800 años
El libro ‘La alimentación y la nutrición a través de la historia’, antes citado, da pistas sobre quién puede haber sido el primer «dietista» de la historia, al menos desde un punto de vista formal. El griego Galeno (uno de los más célebres médicos de la antigüedad, que vivió en el siglo II d. C.) recogió en su libro ‘De Sanite Tuende‘ la siguiente consideración: «Yo he conseguido adelgazar a un paciente obeso en un tiempo breve aconsejándole que corriera velozmente […]. Tras el ejercicio […] le di abundante comida poco nutritiva a fin de saciarle y de que aquella se distribuyera en el cuerpo entero». La revisión Cochrane de 2006 también da la razón a Galeno, y no es el único documento actual que lo hace. El más reciente consenso español de prevención y tratamiento de la obesidad detalla que «el aumento de peso puede prevenirse mediante dietas que contengan alimentos con baja densidad energética
Edad Contemporánea: peso, salud… y belleza
Una vez localizado el primer sanitario que podría acreditarse como «dietista cualificado», conviene hacer un salto hasta la Época Contemporánea, para citar al doctor Gregorio Marañón (1887-1960), autor, entre muchas otras obras, de la monografía ‘Gordos y flacos’. En ella, el prestigioso médico, historiador, escritor y pensador español incluye una inteligente consideración: «El obeso adulto, constituido, debe tener en cuenta que un adelgazamiento no será obra de un plan médico, sino de un cambio total de régimen de vida». Un mensaje que todavía sigue vigente. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades afirman hoy que el peso saludable «no es una dieta, es un estilo de vida».
En todo caso, Marañón también hace referencia a la «moda de la delgadez» de la época. Tras la Segunda Guerra Mundial, dicha moda se extiende y se produce el cambio de ideal de belleza femenino que impera hoy en día; un ideal andrógino, tubular (sin curvas) y, en muchas ocasiones, enfermizo.
La primera dieta milagro
En 1990, el doctor George Bray señaló en la revista International Journal of Obesity que una de las primeras «dietas» seguida por mucha gente (lo que hoy conocemos como «dieta milagro«) apareció en 1863, acuñada por William Banting, un abogado. Banting publicó un panfleto de 21 páginas titulado ‘Carta dirigida al público sobre la corpulencia’ en el que promovía una dieta rica en proteínas. Esta dieta, pese a que no ha demostrado cumplir sus grandes y ambiciosas promesas, sigue de moda. Fue el preámbulo de las numerosas propuestas dietéticas mágicas, heterodoxas y pintorescas que año tras año invaden el mercado, sin ruborizarse por su ausencia del más mínimo rigor científico.
Me quedo con lo expresado por el Dr. Marañón: el peso saludable «no es una dieta, es un estilo de vida
https://www.consumer.es/alimentacion/cuando-se-invento-la-primera-dieta.html
Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos
Ahhhh! y no olvides saludarme!


