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sábado, 8 de septiembre de 2018

¿Qué pasa si te tragás un chicle?. Historia del chicle

Personas de todo el mundo llevan masticando materiales naturales desde  hace siglos.  Algunos de estos materiales eran inicialmente resina y látex solidificados de ciertos árboles, algunas hierbas dulces, hojas, granos y ceras.


En la antigua Grecia se consumió chicle de lentisco (o mastiche, pronunciado “mastica”) durante siglos.  Esta sustancia se elabora a partir de la resina que se encuentra en la corteza del lentisco, un arbusto típico de Grecia y Turquía. Las mujeres griegas solían usar este chicle de lentisco para limpiar los dientes y mejorar el aliento.

Los pobladores originarios de Nueva Inglaterra les enseñaron a los colonizadores a saciar su sed mascando una resina de naturaleza gomosa que se extraía de las píceas cuando se les cortaba la corteza. 

Al principio del siglo XIX se vendieron bolas de este chicle de pícea en los Estados del Este, en lo que se considera el primer chicle comercial de los Estados Unidos.  La parafina edulcorada pasó a ser una alternativa razonable sobre 1850 y desbancó al chicle de pícea con su popularidad.

Los chicles actuales se desarrollaron a partir de una goma a base de chicle introducida en los Estados Unidos alrededor de 1860.  El chicle es un derivado de la savia lechosa (látex) del Manilkara zapota,


un árbol de la familia de las sapotáceas que crece en los bosques tropicales de Centroamérica. Este árbol se encuentra principalmente en zonas de México, Guatemala y Belice dentro de la península del Yucatán.

Debido al aumento de la popularidad de estos productos se incrementó rápidamente la demanda. Pero los productores de chicle se dieron cuenta de que su capacidad de suministro quedaba limitada por los árboles de los que se extraía. Los árboles necesitan una media de cuatro a ocho años de descanso entre las extracciones. Cuando los árboles productores de chicle de Centroamérica ya no pudieron satisfacer la demanda, los productores buscaron gomas base sintéticas para continuar el negocio.

La parafina, descubierta en 1830, suponía una alternativa debido a que es un material incoloro, inodoro, insípido y abundante, pero se mantuvo la búsqueda de un material mejor. Un dentista de Ohio empleó goma para crear un producto para mascar para ejercitar las mandíbulas y estimular la masticación. A William F. Semple se le concedió por su trabajo la primera patente para la fabricación de goma de mascar en diciembre de 1869.



Hoy en día, la goma base se divide en dos categorías principales: goma masticable y goma hinchable, teniendo esta última una mayor elasticidad.   En los últimos años, se han formulado gomas base no adherentes para chicles masticables e hinchables para satisfacer las necesidades de más clientes.

Algo más sobre los chicles

Si te tragás un chicle, se te quedará pegado a las paredes del estómago
Falso
Nuestro cuerpo está más preparado de lo que nos pensamos para eliminar objetos que traguemos por accidente. La digestión es un proceso muy fuerte en el que se dan lugar ácidos extremadamente corrosivos y enzimas que se encargan de transformar todo lo que comamos en nutrientes básicos
Los chicles no están pensados para ser tragados, pero eso no quiere decir que los fabricantes no hayan valorado esa eventualidad.



http://www.cafosa.com/ES_Historia_del_chicle

14 comentarios:

  1. cuántos me he tragado de pequeña,, jejjej
    Gracias por comentar en mi blog

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  2. Hola Norma, eso me decían de pequeña, que si los tragaba seme pegaría en el estómago. ¡QUé cosas! Me alegro de venir a saludarte. Un besoªª

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  3. El chicle tiene una gran historia detrás, no lo había imaginado, me ha gustado conocerla.
    Y si, a mi también me decían de pequeña que si me tragaba un chicle se me pegarían las tripas. Alguno me tragaba sin darme cuenta, pero no decía ni pío, no sea que intentaran despegarlas.
    Un beso.

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  4. Chicles no, pero pastillas de Strepsils con Lidocaína que se usan para el dolor de garganta me he debido tragar varias decenas :/

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  5. Siempre me da gusto venir a verte y leer estas entradas tan cuiosas. Un besazo.

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  6. De pequeña, anda que no me habré tragado chicles...jajaja...y siempre con el miedo en el cuerpo de que se me iban a quedar pegados en el estómago...Besines!!!

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  7. Pues eso, la de veces que me han dicho esa frase cuando era pequeña ...y yo me lo creía todo.

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  8. Hola, súper maestra de la enseñanza , si no leemos, tu, nos traes lo que necesitamos saber, si es que eres genial...interesante todo lo que nos traes , como no, hay algo que no, nos haya gustado , pues no¡...todo es interesante saberlo, gracias por compartir, besitos mil

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  9. Hola Norma! Siempre que paso por aquí aprendo algo nuevo, qué curioso el origen del chicle, no tenía ni idea de su procedencia, muy interesante la entrada de principio a fin. Lo del tragarse el chicle y quedarse pegado al estómago ya veo que era frase universal, jaja, siempre pensaba en ella con miedo cuando me ocurría!
    Un besito guapa, te deseo una feliz semana!

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  10. Ah, qué interesante, no tenía ni idea! De hecho alguna vez he oído que los chicles se hacían con un derivado del petróleo (quizá la parafina lo es) y que en realidad estábamos masticando petróleo! De todos modos, es un buen invento!!
    Besitos

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  11. Madre mía como me acuerdo de esa frase, de pequeña me la decian mucho, jiji....
    Muy interesante lo que nos cuentas!
    Un besazo guapa

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  12. Me ha encantado conocer un pocquito mas sopbre el chicle. Es un producto que suelo consumir y tambien me he tragado más de uno. Un beso

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Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos
Ahhhh! y no olvides saludarme!

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