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sábado, 4 de noviembre de 2023

Sabes para qué sirve la glándula tiroides y su relación con el metabolismo?

 La tiroides es una glándula en forma de mariposa que pesa menos de 30 gramos y que está situada en el cuello justo por debajo de la nuez, con un ala a cada lado de la traquea. Su función más importante es la secreción de dos hormonas que desempeñan un papel crucial en el ritmo metabólico, es decir, la velocidad a la que el organismo transforma los nutrientes en energía.

Qué es el metabolismo?

El metabolismo engloba una serie de procesos químicos que tu cuerpo realiza para su funcionamiento habitual. Aquí se incluyen situaciones como la reparación del organismo o la descomposición de alimentos.

Durante todo el día, en tu interior se producen cientos de reacciones químicas que mantienen tus células sanas y operativas. Para que tu organismo funcione correctamente, necesita que estés bien alimentado e hidratado. Aquello que comes o bebes es lo que le proporciona los nutrientes y la energía.

Al final, la cantidad de energía que quema tu cuerpo se va a ver afectada de forma directa por el metabolismo.

Si el ritmo metabólico es ligeramente bajo, se experimenta una cierta lasitud; pero si desciende notablemente, todas las funciones orgánicas se retardan. En cambio, si el ritmo se acelera un poco por encima de lo normal suele producir una sensación de nerviosismo que se convierte en agitación, pérdida de peso  y claras alteraciones emocionales cuando la aceleración aumenta considerablemente.

Las dos hormonas que regulan el metabolismo son la tiroxina y la triyodotironina; de la cantidad total de triyodotironina con que cuenta el organismo, sólo el 20% se produce en la tiroides, el resto se forma en otros tejidos a expensas de la tiroxina.

Seguramente el médico te recetó tiroxina. Yo soy una de ellas y debo tomarla en pequeña cantidad de por vida. 



Pruebas más usadas por los médicos para evaluar el funcionamiento de la tiroides:

Medir el metabolismo basal, es decir, la cantidad de oxígeno que requiere el organismo para mantener sus funciones básicas estando en reposo. El metabolismo basal puede llegar a descender 40% por debajo de lo normal cuando la tiroides no funciona, o ascender de 60 al 100% cuando la glándula está produciendo hormonas en exceso. Sin embargo, si la tiroides deja de funcionar, puede no notarse ningún descenso del metabolismo durante algún tiempo, porque esa glándula es capaz de almacenar una cantidad de hormonas suficiente para suplir las necesidades del organismo de 1 a 3 meses.

¿A qué se debe el bocio?

Si no se le proporciona al organismo suficiente yodo, la glándula tiroides se ve en problemas para sintetizar sus hormonas, lo que se traduce en un engrosamiento de la glándula al que se llama bocio. Hay algunas regiones del mundo donde el yodo escasea y en las cuales es raro ver a alguna persona que no tenga bocio. La inflamación, que puede alcanzar el tamaño de una naranja, se debe a que, al no contar la tiroides con suficiente yodo, produce tan pocas hormonas que no alcanzan a detener la secreción de la hormona estimulante de la tiroides procedente de la hipófisis. En algunos casos la tiroides hipertrofiada segrega una cantidad de hormonas que es suficiente para satisfacer las necesidades del organismo.


¿Qué tiene que ver la glándula tiroides con la energía? - Selecciones

viernes, 19 de agosto de 2022

¿Sabías para qué sirve la fibra vegetal soluble?

 Los gases y flatulencias no son malos de por sí, incluso tienen sus beneficios, como la prevención de divertículos y peritonitis, la tonificación del esfínter anal y el suelo pélvico o la eliminación de poblaciones malignas de nuestra flora intestinal.

Por otro lado, la presencia de gases en nuestro intestino, si se produce de una forma más o menos constante, es un índice de que tenemos una dieta rica en fibra vegetal soluble, también llamada fibra dietética o alimentaria, ya que aunque nosotros no la podemos digerir, sí lo hacen las bacterias beneficiosas de nuestra flora intestinal y es precisamente fermentando esta fibra, que son cadenas de hidratos de carbono, como obtienen su energía los microorganismos de la flora intestinal y como mantienen su buena salud.

El problema es que, como resultado de esta fermentación, se generan gases, que se emiten al interior del intestino, acumulándose en busca de su salida natural. Por lo tanto, cuanta más presencia de fibra soluble haya en los alimentos que comemos, más gases tendremos después, aunque también menor peligro correremos de padecer diabetes, puesto que la fibra es un gran moderador del índice de glucosa en sangre.


De todos modos la fibra puede no ser la única fuente de gases intestinales: algunas veces se produce un acceso repentino de gases en cantidades considerables debido al estrés o a intoxicaciones alimentarias, así como por una respuesta autoinmune o de alergia a algunos alimentos, pero son los casos menos frecuentes.


Adicionalmente, sin de alergias, intoxicaciones o estrés, cada personas tiene la flora conformada de una forma distinta y por lo tanto la producción de gases puede ser mayor a igual cantidad de fibra.


Cuanta más fibra dietética, mayor cantidad de gases produciremos, por lo que si somos especialmente proclives a la generación de flatulencias intestinales y queremos moderarlas por comodidad, estética o porque nos causan malestar abdominal, debemos procurar evitar o no ingerir demasiadas cantidades de alimentos que tengan fibra dietética.

En síntesis:

Existen 2 tipos diferentes de fibra: soluble e insoluble y ambos son importantes para la salud, la digestión y la prevención de enfermedades.



La fibra soluble atrae el agua y se convierte en gel durante la digestión. Esto lentifica el proceso digestivo. Este tipo de fibra se encuentra en el salvado de avena, la cebada, las nueces, las semillas, los fríjoles, las lentejas, las arvejas (chícharos) y algunas frutas y verduras. También se encuentra en el psilio, un suplemento común de fibra. Algunos tipos de fibra soluble pueden ayudar a disminuir el riesgo de cardiopatía.

La fibra insoluble se encuentra en alimentos como el salvado de trigo, las verduras y los granos integrales. Este tipo de fibra le aporta volumen a las heces y parece ayudar a que los alimentos pasen más rápidamente a través del estómago y los intestinos.



https://www.msn.com/es-ar/noticias/otras/estos-son-los-diez-alimentos-que-m%C3%A1s-gases-nos-producen/ar-AAZRQTy?ocid=msedgdhp&pc=U531&cvid=09454a08e9164bcc9d1604f9d6133c8a

sábado, 9 de abril de 2022

Sabés qué es la microbiota?

 El microbioma humano es una comunidad de microorganismos que se hallan en todas las superficies de nuestro cuerpo, en especial en la boca, el intestino y la vagina, además de lapiel y los ojos. Está formado por hongos, levaduras, arqueas y virus, pero se compone principalmente de bacterias.


Nuestras bacterias nos ayudan a metabolizar (transformar) los componentes de la dieta que nosotros no sabemos digerir; sintetiza nutrientes y vitaminas esenciales para el funcionamiento de nuestras células (las vitaminas suelen ser coenzimas, o factores que las enzimas necesitan para su funcionamiento)

El microbioma humano se ha revelado en los últimos tiempos como un colaborador necesario de nuestra química más fundamental.  Sin él, de hecho, no seríamos seres vivos autónomos. Nuestras bacterias nos ayudan a metabolizar (transformar) los componentes de la dieta que nosotros no sabemos digerir; sintetiza nutrientes y vitaminas esenciales para el funcionamiento de nuestras células (las vitaminas suelen ser coenzimas, o factores que las enzimas necesitan para su funcionamiento); y gestiona compuestos cuyas combinaciones afectan a la salud. El Proyecto Microbioma Humano es una iniciativa de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, la locomotora de la investigación biomédica pública mundial.

¿Cómo adquirimos la microbiota?

La microbiota se obtiene desde el nacimiento. En el momento que el bebé pasa por el canal del parto, adquiere bacterias de la vagina y de la región perianal de la madre. En caso de cesárea, el contacto ocurre con el medio ambiente o al ingerir alimentos

¿Qué factores mejoran nuestro microbiota?

La alimentación y la actividad física son factores clave para mantener la salud digestiva, se sabe que los alimentos ricos en probióticos como el yoghurt y los prebióticos (alimentos ricos en fibra) ayudan a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, así mismo: Aumenta la motilidad intestinal.


https://labtestsonline.es/news/funciones-vitales-del-microbioma-humano

domingo, 4 de julio de 2021

Mezclas que seguramente hacés



1. Pastas y verduras

Ideal para: personas con sobrepeso.

Por qué funciona: para poder achicar el tamaño de la porción de pastas o fideos es importante la presencia de abundantes verduras. Se pueden incorporar como entrada (en forma de ensalada), o combinadas con las pastas (salteadas con rocío vegetal en aerosol, al estilo wok).

2. Lentejas con naranja

Ideal para: personas vegetarianas o con anemia.

Por qué funciona: las lentejas aportan hierro que, por ser de origen vegetal, es de bajo aprovechamiento por parte del organismo. La naranja, al ser rica en vitamina C, actúa como facilitadora de la absorción y la incrementa. Para obtener los beneficios se deben combinar en la misma comida: por ejemplo, cazuela de lentejas y una naranja de postre.

3. Pescado y arroz integral

Ideal para: personas con sobrepeso.

Por qué funciona: el pescado de mar es fuente de grasas beneficiosas, proteínas, hierro y vitaminas. Sin embargo, su poder de saciedad es reducido debido a su consistencia blanda. Al combinarlo con arroz integral, que es rico en fibra y demanda masticación, la sensación de plenitud aumenta.

4. Pollo y espinaca

Ideal para: personas con anemia.

Por qué funciona: la carne de ave es una excelente fuente de hierro y por pertenecer al reino animal es de muy buen aprovechamiento por nuestro cuerpo. La espinaca también lo contiene pero no se absorbe bien. El hierro del pollo promueve su absorción.

5. Avena y nueces

Ideal para: personas vegetarianas.

Por qué funciona: ambas aportan proteínas incompletas, es decir, les falta algún aminoácido (ladrillos que forman las proteínas) que el organismo no puede fabricar. Sin embarago, si se combinan en una misma comida o a lo largo del día se obtiene una proteína más completa, similar a la de las carnes, el huevo o los lácteos.

6. Huevo y tomate

Ideal para: personas con anemia y ovovegetarianas.

Por qué funciona: el huevo, a pesar de ser del reino animal, contiene un tipo de hierro de bajo aprovechamiento. Si se lo combina con tomate en la misma comida (por ejemplo, en una ensalada) por su contenido de vitamina C mejora la absorción.

7. Leche y cereal en copos

Ideal para: deportistas y personas con sobrepeso.

Por qué funciona: la leche es fuente de proteínas de excelente calidad y de calcio (ambos nutrientes ayudan al proceso de descenso de peso). El cereal (si es integral, mejor) brinda energía de larga duración por tratarse de  hidratos de carbono de absorción lenta (controlan el hambre). Combinado con la proteína de la leche el rendimiento y la saciedad es aún mayor.

8. Carne vacuna y garbanzos

Ideal para: personas con anemia.

Por qué funciona: la carne roja contiene hierro en cantidad y calidad. Los garbanzos también lo aportan, pero necesitan un "asistente" para mejorar su aprovechamiento. Si los combinamos en la misma comida o contamos con la presencia de uno en el almuerzo y el otro en la cena estamos enriqueciendo en gran medida la alimentación.

9. Pan y queso

Ideal para: personas con sobrepeso y deportistas.

Por qué funciona: el pan integral o de salvado contiene hidratos de carbono saludables, los cuales ingresan al torrente sanguíneo lentamente y elevan en forma gradual el azúcar de la sangre y la insulina (tiene que ver con el nivel de hambre y el depósito de grasa corporal). Sin embargo, si se lo combina con queso (por ejemplo, en un sándwich), la proteína extiende aún más su aporte de energía y el grado de saciedad.

10. Yogur y ciruela desecadas

Ideal para: personas con constipación y osteoporosis.

Por qué funciona: el yogur, por ser una leche fermentada, contribuye al buen funcionamiento intestinal y mejor todavía si se lo combina con ciruelas desecadas. Por su contenido de fibra y un ácido llamado málico estimulan el movimiento de los músculos del colon y aceleran el tránsito. A su vez, parecería ser una aliada de los huesos a causa de alguno de sus antioxidantes.

Seguramente habrá algunas que hacés más asiduamente

Las mías son: verduras con pasta, pan y queso, tomate y huevo,...

¿y la tuya?


lunes, 8 de junio de 2020

¡Seguro que la boca se te hace agua !



En principio la salivación es un estímulo asociado a la comida y su olor, pero el cerebro puede asociar la respuesta a estímulos de otro tipo como la vista, un simple recuerdo u otros más complejos según cada experiencia personal. La salivación se vincula a estímulos positivos, a alegría y emoción.
En principio la salivación es un estímulo asociado a la comida y su olor, pero el cerebro puede asociar la respuesta a estímulos de otro tipo como la vista, un simple recuerdo u otros más complejos según cada experiencia personal. La salivación se vincula a estímulos positivos, a alegría y emoción.

Gordon Proctor, profesor en biología salival del King’s College de Londres, explica qué nuestro cerebro produce más saliva con apenas el olor de un pan; y que además, la saliva contribuye a la digestión ya sin ella, sería casi imposible masticar y tragar alimentos. Protege a los dientes de bacterias y disminuye la propensión al desarrollo de infecciones como aftas, úlceras y enfermedades en las encías.

Aunque la saliva está compuesta en 99% por agua se encuentran hormonas como la testosterona, el cortisol y la melatonina. Además tiene minerales como calcio, electrolitos y componentes antibacterianos.

Sin duda, la saliva es uno de los fluidos corporales más importantes para mantener el correcto funcionamiento de nuestra boca y el resto del cuerpo.

mmmm!...Seguro que ya se te antojó comer pizza!

Ahora bien, ¿Cómo es la auténtica pizza italiana?
Súper finas costras horneadas en un horno de leña, abundante salsa de tomate fresco, cremoso queso de búfalo y coberturas frescas. 

La base: Una auténtica base de pizza italiana es ligera, crujiente, delgada y, por supuesto, sabrosa. Hacer una auténtica base de pizza italiana es un arte que solo un verdadero romántico puede dominar. La forma en que sus muñecas amasan la masa blanda, girándola entre las palmas de las manos y haciéndola volar en el aire para lograr una corteza consistente y delgada es el resultado de años de práctica.

 Las auténticas pizzas italianas requieren harina de pizza italiana especial (tipo ’00’ categoría, que es la variedad más fina y más refinada disponible). A continuación, la proporción de levadura y sal en la harina debe ser inequívocamente precisa. La masa debe descansar durante al menos 10 horas antes de estirarse y cocinarse en un horno de leña durante aproximadamente 3 ½ minutos para obtener un sabor distinto y dar la bienvenida a las ampollas por las que se conoce a las pizzas italianas.

La Salsa: Las pizzas italianas auténticas se basan en la salsa de tomate especial de nonna (¡que no se cocina en absoluto!). Esta rica salsa debe prepararse con tomates pelados, adherezados con sal, albahaca fresca y aceite de oliva virgen extra para obtener un sabor original. 

El Queso: ¿Qué es una auténtica pizza italiana sin un rociado cuidadoso de fior di latte fresco y sabroso, o queso de búfalo! Le da a la pizza su textura distintiva, que cuando se contrasta con la corteza crujiente realmente sorprende y deleita las papilas gustativas. El queso de baja calidad  arruina la autenticidad del sabor general de la pizza.

En síntesis: Una pizza italiana tradicional solo recurriría a algunas hojas de albahaca fresca que, junto con la salsa de tomate rojo y el queso blanco Mozarella di Bufala completan el tricolor de la bandera italiana.

¿En qué se diferencia tu receta a la tradicional? 
En mi caso a mi marido no le gusta la masa fina y a mi síííí! y con mucho quesoooooo!




https://dafrancoacapulco.com/autentica-pizza-italiana/
http://www.planetacurioso.com/2016/10/13/por-que-se-nos-hace-agua-la-boca-cuando-se-nos-antoja-algo

miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿Sabés cuándo tenés hambre?


Con esta “escala del hambre” diferenciarás el hambre física verdadera de la que solo está en tu cabeza. Lo ideal es comer cuando estás en el estadio 4 y no llegar nunca a un estadio 1. Y es recomendable dejar de hacerlo cuando te encuentres en el 6.

1-Muy hambrienta y débil
2-Irritada y ansiosa
3-Bastante hambrienta, el estómago “suena”
4-Con algo de hambre
5-Ni hambrienta ni llena
6-Algo llena, pero comería más
7-Llena. Ya no tengo hambre
8-Un poco incómoda por haber comido de más
9-Llena y pesada
10-Me duele la panza de comer

Alimentos “anti-hambre”.
 Son los frutos secos, los cereales integrales, las verduras de hoja verde, el plátano, los huevos o la carne, entre otros. Son alimentos que ayudan a la producción de serotonina y dan bienestar.

Levántate de la mesa.
 Aunque de pequeñas nos repitieron hasta la saciedad que no lo hiciéramos, la verdad es que hacer pausas entre plato y plato ayuda a ralentizar la comida y conseguir los 20 minutos necesarios para que el cerebro registre que ya no tenemos más hambre




https://www.msn.com/es-ar/salud/nutricion/%C2%BFc%C3%B3mo-quitar-el-hambre-para-adelgazar/ar-BBLqhje?li=AAggPN3&ocid=mailsignout

lunes, 18 de junio de 2018

Índice glucémico. Factores que tienen influencia sobre la velocidad de absorción


A lo largo de los años se ha pensado que los alimentos que elevan más rápidamente la glucemia eran aquellos compuestos por azúcares (también llamados hidratos de carbono denominados simples o sencillos). Se pensaba que al ser moléculas sencillas no necesitan digestión para ser absorbidas en el intestino y, por tanto, pasarían a la sangre con mayor rapidez que aquellos alimentos compuestos por hidratos de carbono complejos como arroz, pasta o harinas en general, pues necesitarían un largo proceso de digestión antes de ser absorbidos.
Actualmente sabemos que hay otros factores que tienen una gran influencia sobre la velocidad de absorción y, por lo tanto, sobre el índice glucémico. Los alimentos ricos en grasas o en fibra se digieren con mayor lentitud, por lo que también producen un incremento de la glucemia más lento. Por ejemplo, un alimento muy rico en azúcares como el helado tiene un índice glucémico bajo, pues también contiene una gran cantidad de grasa. Sucede lo mismo con los alimentos ricos en fibra. Así, los cereales integrales poseen un índice glucémico más bajo que los cereales refinados. Son muy populares los casos de la pizza o las lentejas. Son platos con alto contenido en hidratos de carbono pero también con gran cantidad de grasas (pizza) o fibra (legumbres). Su absorción es extraordinariamente lenta, hasta el punto que en muchos casos se recomienda poner la insulina rápida después de comerlos (no antes) pues sino es posible que la insulina actúe mucho antes de que el alimento llegue a la sangre.
Pero, ¿podemos hacer algo en nuestra cocina para retardar la absorción de los alimentos? La respuesta es sí. Además de elegir preferentemente alimentos ricos en fibra, también debemos saber que la cocción de los alimentos cambia su velocidad de absorción. Por ejemplo, un plato de pasta al dente se absorbe de forma mas lenta que muy cocinado. También sabemos que los alimentos líquidos o muy troceados se absorben con mayor rapidez que aquellos otros menos elaborados. Por ejemplo, será más bajo el índice glucémico de una pieza de fruta que de un zumo.

Indice glucémico de algunos alimentos
Podemos comparar a continuación unos alimentos con otros según la rapidez con la que elevan la glucemia 

  • Glucosa-----------100
  • Zanahorias cocidas----------92
  • Miel----------87
  • Puré de papas---------80
  • Pan blanco--------69
  • Chocolate con leche--------68
  • Cereales desayuno---------66
  • Arroz integral---------66
  • Plátano----------62
  • Sacarosa--------59
  • Pastel de crema-------59
  • Patatas fritas--------51
  • Macarrones--------50
  • Uvas----------45
  • Manzana----------39
  • Tomate----------38
  • Helado---------36
  • Yogur----------36
  • Leche desnatada--------32
  • Pomelo--------26
  • Frutos secos------13


Más de 70: índice glucémico alto; 69-55: índice glucémico moderado; Menos de 54: índice glucémico bajo

Se debe tener en cuenta que los valores de índice glucémico de los alimentos son solamente un dato orientativo. Ayudan a predecir la respuesta glucémica a algunos alimentos y a evitar algunas hiperglucemias después de las comidas, solamente substituyendo alimentos de alto índice glucémico por otros de índice moderado o bajo. No obstante, todavía queda mucho por investigar sobre el índice glucémico. Si se consultan tablas realizadas por diferentes autores se pueden encontrar ciertas diferencias entre valores de índice glucémico de un mismo alimento. Esto se debe a que existe una gran variabilidad entre los procesos fisiológicos de unas y otras personas, pues no todo el mundo digiere, absorbe y metaboliza los alimentos a la misma velocidad.

Además, en las comidas principales del día es habitual mezclar unos alimentos con otros, con lo que en ocasiones es difícil saber cual será el índice glucémico resultante de, por ejemplo, mezclar verdura con patata, pescado y una pieza de fruta




http://www.fundaciondiabetes.org/general/articulo/47/el-indice-glucemico-de-los-alimentos

lunes, 23 de abril de 2018

Gordos o flacos ¿Por qué?




El metabolismo depende de varios factores como el peso, la altura, el sexo, y la edad de las personas, variables que a la vez influyen en la cantidad de músculo que tenga nuestro cuerpo.
La grasa corporal es un órgano frío que como no hace gran cosa, en comparación al músculo, requiere poca energía. El músculo, en cambio, es un órgano caliente (como sugiere el rojo intenso que lo caracteriza, a diferencia del tono blancuzco de la grasa), que tiene más exigencias, requiere más energía y hace que el metabolismo basal sea más alto. Un cuerpo con mayor porcentaje de masa muscular en relación con la cantidad de grasa que tiene, quema más calorías sin moverse que un cuerpo más “fofo”, que tiene más grasa y/o menos masa muscular.
Esto explica por qué a las mujeres les cuesta más bajar de peso que a los hombres. A diferencia de los hombres, ellas acumulan grasa extra en las caderas y cintura que está destinada a funcionar como fuente de energía para el bebé durante el embarazo. Al tener una mayor proporción de grasa que de músculo, su metabolismo es más lento y queman menos calorías.
Hasta los 25 años, una mujer sana tiene hasta un 22% de grasa en su cuerpo. A partir de entonces, el porcentaje sube progresivamente hasta superar el 31% después de los 60. En el hombre, el porcentaje aceptable de grasa pasa de 15% hasta los 25 años a un 23,5% pasados los 60.

El paso de los años
Uno de nuestros grandes problemas a la hora de evitar el sobrepeso es que el cuerpo va perdiendo naturalmente músculo a medida que envejecemos. De la misma manera, con la edad crecen los depósitos de grasa.
Menos músculo y más grasa equivale a un metabolismo menos activo y a un menor gasto de calorías. Éste es un mecanismo de “defensa natural” del cuerpo frente a la falta de comida que heredamos de nuestros antepasados. En el pasado, las personas que envejecían tenían menos posibilidades de procurarse alimento cazando animales, tarea para la que se necesitaba mucha destreza física. Al tener un menor acceso a la comida, el cuerpo de las personas que envejecían debía adaptarse para conservar más energía, es decir, para acumular más grasa. De esta manera, la grasa tenía más utilidad que el músculo a la hora de asegurar la supervivencia.

Si somos sedentarios y ya pasamos los 30 años, nuestro cuerpo empieza silenciosamente a quemar cada vez menos calorías. Por esta razón, aún cuando no aumentamos la cantidad de comida que incorporamos, engordamos casi sin darnos cuenta. La cosa empeora si vamos agregando cositas a nuestra alimentación cotidiana.




http://www.entremujeres.com/vida-sana/nutricion/dieta-nutricion-adelgazar-engordar-gordos-flacos-nutricionista-adrian_cormillot_0_806319467.html

miércoles, 31 de enero de 2018

¿Por qué los celíacos no toleran el gluten?


El doctor Eduardo Cueto Rua nos ayuda a resolverlo. Nos explica que en la historia de la humanidad, la aparición del trigo es muy reciente y que los humanos no desarrollamos las enzimas necesarias para asimilarlo. Así, nos cuenta que hasta hace unas décadas la celiaquía era una enfermedad mortal.
Conocemos la historia de la celiaquía, su descubrimiento y el primer informe clínico claro sobre esta condición.
Aprendemos cuáles son los síntomas, qué es el gluten, cómo se detecta la celiaquía, qué estudios se hacen para diagnosticarla y por qué los celíacos no diagnosticados son de estatura más baja

Te dejo 2 vídeos, muy interesantes, que te aclararán muchas dudas







jueves, 21 de diciembre de 2017

¿Qué es el metabolismo?



Se trata de un conjunto de procesos físicos y químicos que hacen que las células transformen a los nutrientes de los alimentos que consumimos en energía, para cumplir con las funciones corporales (como respirar, digerir, circular la sangre, etc.) y para movernos, pensar, etc.
La velocidad de nuestro metabolismo es regulada por distintas hormonas del sistema endócrino, y puede verse alterada por múltiples factores de la vida cotidiana que muchas veces no tomamos en cuenta. Estos son algunos consejos para reactivar tu metabolismo:
1-Consumir líquido todos los días: todos sabemos lo importante que es hidratarnos adecuadamente, pero tal vez no sepas que el agua es también necesaria para el funcionamiento óptimo del metabolismo. Si comienzas a tomar poca agua, es probable que tu metabolismo pueda quemar sólo un 2% de las calorías que quemaría con el agua necesaria.
2-Comer con frecuencia: tu cuerpo ya sabe cuándo va a recibir alimento y se prepara para ello. Pero si la comida empieza a llegar en forma más espaciada,  el organismo se adaptará al nuevo ritmo y trabajará menos. Lo ideal es comer algo cada 3 horas más o menos.
3-Que el refrigerio sea saludable: sí, la recomendación es comer cada 3 horas, pero no se trata de comer galletitas, budines, o postres llenos de azúcar. Por lo menos, no es lo mejor... Un refrigerio saludable es el que no contiene azúcares, almidones ni grasas saturadas, sino grasas saludables, como las nueces y semillas (girasol por ejemplo). Cambiar las galletitas por un puñado de mix de frutos y fruta seca ayudarán a tu metabolismo a trabajar mucho mejor.
4-Nunca saltees el desayuno: es muy común vivir a las corridas y salir de casa sin comer nada, sin embargo es una de las peores cosas que podemos hacerle a nuestro cuerpo. Saltearse el desayuno afecta la regulación del ritmo cardíaco, el sueño, el nivel de energía y la forma en que recibimos y aprovechamos los nutrientes, sobre todo la vitamina D, que inicia nuestro metabolismo.
5-No excluir completamente el almidón: el almidón almacena glucógeno, que es necesario para nuestro cuerpo, especialmente cuando realizamos actividad física. Sin almidón, el glucógeno no se renueva y el organismo se cansa con mucha frecuencia.
6-Estar en ambientes frescos: el calor también afecta al metabolismo, ya que cuando hace frío, el cuerpo debe calentarse quemando grasa subcutánea. Por supuesto no podemos controlar el clima o salir desnudos en invierno, pero sí podemos preferir (dentro de lo posible) los ambiente más bien frescos. Esto es importante sobre todo al momento de dormir.
7-Incorporar alimentos orgánicos: los químicos y pesticidas evitan que el organismo libere energía, y si son muchos, nuestro metabolismo se ve afectado. Lo mejor es consumir semillas, aceites, fruta, verduras, etc. orgánicas.
8-Actividad física: la actividad física cotidiana es indispensable para acelerar el metabolismo, además de todos los beneficios que aporta a la salud en general.
9-Incorporar alimentos ricos en hierro: este mineral es el encargado de llevar el oxígeno a nuestros músculos. Si falta el oxígeno, bajará el nivel de energía. Por eso lo mejor es que te asegures de comer alimentos que contengan hierro, como verduras de hoja verde, legumbres, spirulina, germinados, etc.
10-Evitar el estrés: Las personas que se encuentran en un constante estado de nerviosismo o tensión, queman aproximadamente unas 100 calorías menos que alguien que está tranquilo. Y es que el estrés afecta también a esta función corporal. O sea, bajá un cambio ya!




http://pablomartinchef.blogspot.com.ar/2016/12/10-tips-paramejorar-las-funciones-del.html

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Por qué te ponés de mal humor cuando tenés hambre?



 Es normal que cuando tenemos hambre nos pongamos de mal humor. En inglés, este fenómeno se conoce como hangry (hungry, hambre, y angry, rabia o enojo). ¿Pero por qué sucede exactamente? Vamos a ver qué tienen para decir los científicos.

Cuando tenemos hambre significa que estamos comenzando a necesitar un nuevo abastecimiento de alimento. Cuando los nutrientes comienzan a escasear, nuestro cuerpo no tiene la energía suficiente para funcionar, y nuestro cerebro es el primero en notarlo. El funcionamiento cerebral depende directamente del nivel de glucosa, y cuando esta falta, él no funciona bien. Comenzamos a tener problemas para concentrarnos, cometemos errores absurdos y estamos más lentos de razonamiento.

Pero ¿qué es la glucosa?:
Las células que forman nuestro organismo necesitan energía para funcionar.

Su principal fuente de energía es la glucosa, el azúcar que forma los hidratos de carbono que ingerimos con la dieta.

Los hidratos de carbono se encuentran en nuestra dieta en alimentos como las legumbres, el pan, las patatas, el arroz, las pastas ....

El organismo, tras la ingesta de alimentos, pone en marcha una maquinaria para digerirlos y transformarlos en su unidad más básica que son los azúcares, y entre ellos, la glucosa

La falta de glucosa tiene, además, un fuerte efecto negativo en el desempeño de nuestras habilidades sociales. Cuando tenemos hambre nos cuesta dialogar con otras personas, nos cuesta comprender lo que dicen y tenemos problemas para comunicarnos: en todo lo que podemos pensar es en que tenemos hambre. El mal humor, la irritabilidad y la falta de empatía con las personas que nos rodean es una consecuencia directa de que tenemos hambre, y el motivo es, sencillamente, que a nuestro cerebro le falta la glucosa que el organismo obtiene del alimento.
Pero algo más interesante aún es que nuestro cerebro ordena la producción de un conjunto de hormonas para contrarrestar la falta de glucosa, como la hormona de crecimiento y adrenalina. Estas hormonas son denominadas hormonas del estrés, es decir que se liberan frente a cualquier tipo de situación anormal o peligrosa.

De este modo, el mal humor que nos da cuando tenemos hambre tiene dos orígenes. Por un lado, la falta de glucosa para el normal funcionamiento del cerebro. Y por otro lado, la liberación de hormonas del estrés para contrarrestar dicha falta de glucosa.

Ahora que ya sabés por qué te ponés de mal humor cuando tenés hambre, será mejor que consigas algo para comer antes de pasar a la sección de comentarios...

Resultado de imagen para gif animado de mal humor




https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/9151/por-que-el-hambre-nos-pone-de-mal-humor

domingo, 11 de diciembre de 2016

Radicales libres ¿qué son? Qué papel cumplen los antioxidantes

Los radicales libres son sustancias químicas muy reactivas que introducen oxígeno en las células, produciendo la oxidación de sus partes, alteraciones en el ADN, y que provocan cambios que aceleran el envejecimiento del cuerpo




Aunque no estemos alertas, cada segundo estamos liberando una batalla interna en nuestro organismo. Es la batalla de los antioxidantes y los radicales libres.
Los radicales libres son moléculas inestables (perdieron un electrón) y altamente reactivas. Su misión es la de remover el electrón que les hace falta, de las moléculas que están a su alrededor para obtener su estabilidad. La molécula atacada (que ahora no tiene un electrón) se convierte entonces en un radical libre y de esta manera se inicia una reacción en cadena que dañará muchas células y puede ser indefinida si los antioxidantes no intervienen.
De donde vienen los radicales libres? Los procesos normales del organismo producen radicales libres como el metabolismo de los alimentos, la respiración y el ejercicio.También estamos expuestos a elementos del medio ambiente que crean radicales libres como la polución industrial, tabaco, radiación, medicamentos, aditivos químicos en los alimentos procesados y pesticidas, solo para nombrar los más comunes.
No todos los radicales libres son “malos”. Las células del sistema inmune crean radicales libres para matar bacterias y virus, pero si no hay un control (ejercido por los antioxidantes), las células sanas pueden ser dañadas.
Los radicales libres toman electrones de los lípidos y proteínas de la membrana celular, que al ser dañada, no podrá cumplir sus funciones como el intercambio de nutrientes y la limpieza de materiales de deshecho, haciendo imposible el proceso de regeneración y reproducción celular.
En el interior de la célula, los radicales libres atacan el DNA (material genético) que provee la matriz para la replicación celular, impidiendo a la célula su reproducción.
Los radicales libres contribuyen al proceso del envejecimiento cuando toman el electrón que les hace falta de las células del tejido colágeno de la piel. Como resultado, la piel pierde su elasticidad y luce seca y arrugada.
Los radicales libres también pueden contribuir al crecimiento anormal de las células, al perder éstas la capacidad de “reconocer” las células vecinas. Esa proliferación sin control se produce en los tumores benignos o malignos (cáncer).
Muchas enfermedades crónicas se han ligado directamente con los radicales libres, como la enfermedad cardiovascular, Alzheimer's’s, accidente vascular cerebral, hepatitis, hipertensión, artritis reumatoide, lupus, diabetes mellitus, enfermedad periodontal, colitis ulcerativa, aterosclerosis, fallo renal crónico y muchas otras.
¿Cuál es el papel de los antioxidantes? Los antioxidantes son sustancias que tienen la capacidad de inhibir la oxidación causada por los radicales libres (son el “batallón” que contrarresta los daños). Unos actúan a nivel intracelular y otros en la membrana de las células, siempre en conjunto para proteger a los diferentes órganos y sistemas.
Son clasificados de acuerdo a su trabajo y a su localización. Pueden ser enzimas naturales, antioxidantes obtenidos en la dieta o antioxidantes fármacológicos.
En el ambiente intracelular tenemos antioxidantes naturales: catalasa, glutation peroxidasa y superóxido dismutasa. El glutation contiene selenio y ayuda en la prevención de la formación del radical hidroxilo, también regenera la vitamina C, que a su vez regenera la vitamina E.
En el plasma sanguíneo encontramos antioxidantes naturales (proteínas) como la trasferrina, lactoferrina, ceruloplamina y albúmina. Estos antioxidantes naturales están disminuidos en los pacientes con diabetes.
Otros antioxidantes encontrados en el plasma sanguíneo o suero son la bilirrubina, ácido úrico, vitamina C, vitamina E, beta caroteno, melatonina, flavonoides y estrógenos. Los minerales selenio y zinc también juegan un papel importante en el organismo como antioxidantes.
Los flavonoides son compuestos polifenólicos encontrados en las plantas como frutas y vegetales, que son excelentes antioxidantes. Comúnmente se encuentran también en el té (principalmente té verde) y en el vino.
En las frutas que fueron cosechadas hasta su maduración se encuentran gran cantidad de flavonoides, carotenoides, licopenes, zantinas, índoles y luteínas, todos con una potente acción antioxidante.
¿Si tenemos antioxidantes naturales en el cuerpo, por qué envejecemos o tenemos enfermedades crónicas? La producción de antioxidantes naturales y los antioxidantes que se obtienen con la alimentación, no es suficiente para muchas personas. En algunas condiciones como la polución ambiental, el fumar, comidas ricas en alimentos procesados y otras, habrá una producción mayor de radicales libres que los que el cuerpo normalmente puede combatir y sobreviene la enfermedad y el envejecimiento.
La salud empieza en cada una de nuestras células, que están en un proceso constante de renovación, reparación, reproducción y autodestrucción.

Ahora que ya conocés la parte teórica vamos a la parte práctica

¿Qué alimentos constituyen fuentes ricas en antioxidantes?

Para obtener la mayor cantidad de antioxidantes consumí una dieta que incluya una buena mezcla de frutas y verduras de colores vivos, además de otros alimentos ricos en antioxidantes:
  • Vitamina A: se encuentra en la leche, hígado, mantequilla y huevos.
  • Vitamina C: se encuentra en la mayoría de frutas y vegetales. El contenido más alto en vitamina C incluyen las papayas, fresas, naranjas, melón y kiwi, al igual que el pimentón verde (chile morrón o chile dulce), coles de Bruselas, coliflor y col rizada.
  • Vitamina E: se encuentra en algunas nueces y semillas, incluso en las almendras, semillas de girasol, avellanas y maní. También se puede encontrar en los vegetales de hojas verdes tales como la espinaca y la col rizada, y en aceites tales como el aceite de soya (soja), girasol, maíz y canola.
  • Beta carotenos: se encuentran en las frutas y verduras de colores vivos, incluso en las zanahorias, arvejas (chícharos), albaricoques, papayas, mangos, duraznos, calabaza, brócoli, batatas y calabacín. Estos también pueden encontrarse en algunos vegetales (verduras) de hojas verdes, incluso en las hojas de las remolachas, espinacas y col rizada.
  • Luteína: se encuentra en los vegetales de hojas verdes tales como espinacas, acelgas y col rizada, brócoli, maíz, arvejas (chícharos), papayas y naranjas.
  • Licopeno: se encuentra en las frutas y verduras de color rosa (rosado) y rojo, tales como la toronja rosada, la sandía (patilla), los albaricoques y los tomates.
  • Selenio: se encuentra en cereales (maíz, trigo y arroz), nueces, leguminosas, productos de origen animal (carne de res, pescado, pavo, pollo, huevos y queso), pan y pasta.
Por lo tanto si hacés una comida con alimentos variados no tenés que preocuparte por recordar a rajatabla lo que te conté al principio, pero sí sabrás que estás alimentando correctamente a tu familia. Eso sí hay personas que necesitan un suplemento, eso lo determinará tu doctor.



http://www.saludpr.com/radicales_libres_amigos_del_envejecimiente.htm

lunes, 3 de octubre de 2016

La autoestima es fundamental a la hora de encarar una dieta saludable.



El cerebro es vago a la hora de querer cambiar hábitos. El cerebro busca gastar la mínima energía posible, por eso cada vez que la mente quiere cambiar algo cuesta tanto. Cuando se busca modificar un hábito, el cerebro se acentúa como un enemigo interno ya que no quiere "pensar" de nuevo. Le gusta repetir acciones y pensamientos pasados.
El cerebro va formando un mapa e intenta seguirlo a medida que se va avanzando en la vida. Es vago a la hora de querer cambiar. Automatizado. Crea hábitos continuamente para evitar pensar algo que alguna vez ya formuló. La mayor parte de las cosas las hacemos automáticamente, por eso mismo siempre se piensa de la misma manera y se vuelve a recordar las mismas cosas. Hay una gran desinformación acerca de la importancia que tienen en el cerebro los alimentos que ingerimos. A él  no le gusta cambiar y no le importa si los pensamientos son negativos, positivos o placenteros. La autoestima es uno de los pilares fundamentales a la hora de bajar de peso o encarar una dieta saludable. Es la confirmación de lo que realmente se cree.


Los procesos de alimentación no deben modificarse de un día para el otro. Los cambios drásticos terminan generando impaciencia, malestar y trastornos negativos en el cuerpo. A la hora de bajar de peso o encarar un plan alimenticio saludable, es conveniente hacerlo a pasos pequeños. Lograr un estilo de vida sana está directamente relacionado con la paciencia que se tiene a la hora de encarar una nueva rutina.



http://www.infobae.com/2015/11/14/1758205-el-nutriente-necesario-un-cerebro-saludable/

martes, 25 de agosto de 2015

Metabolismo


Luego de que comés un sanwich a tu cuerpo le espera bastante trabajo dado que lo tiene que  convertir en los componentes básicos y el combustible que necesita para funcionar y crecer. Tu cuerpo obtiene la energía que necesita de los alimentos a través de un proceso denominado metabolismo.

¿En qué consiste el metabolismo?

El metabolismo es un conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo. El metabolismo transforma la energía que contienen los alimentos que ingerimos en el combustible que necesitamos para todo lo que hacemos, desde movernos hasta pensar o crecer. Proteínas específicas del cuerpo controlan las reacciones químicas del metabolismo, y todas esas reacciones químicas están coordinadas con otras funciones corporales. De hecho, en nuestros cuerpos tienen lugar miles de reacciones metabólicas simultáneamente, todas ellas reguladas por el organismo, que hacen posible que nuestras células estén sanas y funcionen correctamente.


He aquí un ejemplo de cómo funciona el proceso del metabolismo en los seres humanos:
Empieza con las plantas. En primer lugar, las plantas verdes obtienen energía a partir de la luz solar. Las plantas utilizan esa energía y una molécula denominada clorofila (que les proporciona su color verde característico) para fabricar azúcares mediante el agua y el dióxido de carbono. Este proceso se denomina fotosíntesis.

 Cuando las personas y los animales ingieren plantas (o, si son carnívoros, ingieren carne de animales que se alimentan de plantas), incorporan esa energía (en forma de azúcar), junto con otras sustancias químicas fundamentales para fabricar células. El siguiente paso consiste en descomponer el azúcar a fin de que la energía producida pueda ser distribuida a todas las células del cuerpo, las cuales la utilizarán como combustible.
El consumo de alimentos de origen vegetal y animal proporciona al organismo los principios inmediatos o moléculas necesarias para mantener la funciones vitales. Los alimentos son fraccionados química y mecánicamente mediante el proceso de digestión, en moléculas sencillas o nutrientes que atraviesan la mucosa intestinal hasta el torrente sanguíneo donde se transportan hasta las diferentes células del cuerpo.


Los nutrientes son almacenados o utilizados por las diferentes células del cuerpo mediante reacciones químicas, que conjuntamente reciben el nombre de Metabolismo.
En resumen, los alimentos contienen nutrientes que las células necesitan para el mantenimiento de las reacciones químicas que aseguran la vida.



http://www.mailxmail.com/curso-metabolismo-nutricion-dieta-equilibrada/metabolismo-nutricion
http://kidshealth.org/teen/en_espanol/cuerpo/metabolism_esp.html#

lunes, 21 de julio de 2014

Importancia de las fibras en la alimentación diaria



Estamos hechos a imagen y semejanza de las circunstancias que nos toca vivir, y el cuerpo no escapa a ello. Somos una plastilina ávida de energía que fue moldeada lentamente por cientos de miles de años, para resultar óptima ante el entorno. Luego de ese lento proceso evolutivo, terminamos por ser una asombrosa maquina perfecta, capaz de poblar la tierra gracias a un cuerpo perfectamente diseñado para aquello que lo alimenta. Sólo hay un problema, de unas décadas para acá nos dio por comer distinto, pero tenemos el mismo cuerpo. No estamos diseñados para comer la cantidad de azúcar que estamos comiendo, ni para comer la cantidad de sal, ni para taparnos con grasas saturadas, ni para andar por la vida comiendo más de lo que debemos comer por día. Esta máquina imperfecta se queja. Somos un enorme carburador tapado que grita desesperado por un mecánico.
Todo el discurso para revertirlo apunta a la constricción ¡Comamos menos!, gritan los expertos. Por favor comamos menos sal, menos azúcar, menos alimentos procesados, menos grasa, menos carne ¡Por favor! Nos piden quienes saben hacia cual despeñadero vamos. Solo en un caso nos piden que comamos más. Nos piden, nos ruegan, que comamos más fibra. Lo curioso es que la fibra no es alimento. Nadie sobrevive dos semanas a punta de fibra exclusivamente.
¿Qué es la fibra entonces? Uno siempre cree que son palitos sólidos como el aserrín y la explicación es bastante más sencilla. Fibra es todo lo proveniente del reino vegetal (cereales, frutas, verduras y legumbres) que no nos mata si lo comemos, es decir que  no es ni tóxico ni veneno, pero que tampoco estamos en capacidad de digerir. A veces no lo digerimos porque simplemente no tenemos las enzimas para ello, y en otros casos porque son cadenas de moléculas de lazos tan fuertes, que no da tiempo de romperlas. Salvo porque fermentan (lo que veremos es muy importante), tal como entran las fibras al cuerpo, salen un rato después. Y ese rato depende de cuantas comamos.
Ya que fibra es todo aquello que no digerimos, las hay tanto sólidas como líquidas. Dicho un poco más técnico, las hay solubles y las hay indisolubles. En el primer caso, las principales son las que se vuelven geles al estar en contacto con el agua. Es el caso de pectinas presentes en muchas frutas (la que se usa para hacer mermeladas), gomas (como la xantana) y mucílagos (eso baboso que recubre al cacao, la guama o la semilla de chia y la avena cuando se hidratan). La fibra soluble es una bendición porque en su proceso de gelatinización literalmente secuestra azúcares y grasas, y con ello no le da tiempo al cuerpo para absorberlas. No es casual que el consumo de fibras solubles (las que se vuelven gelatina) como avena, frutas o súper semillas como chía, amaranto y linaza; probadamente bajen los niveles de colesterol y coadyuven en el combate de la diabetes, los dos asesinos más notables que tenemos en este momento debido a malos hábitos alimenticios. De paso, las fibras solubles fermentan y en ese proceso (aparte de los incómodos gases) se producen ácidos grasos, fundamentales para regular el funcionamiento celular de los seres vivos.
Las fibras indisolubles tampoco alimentan. Así como entran, salen. Una gran fuente de ellas es la celulosa, esa durísima pared que recubre las células del mundo vegetal, especialmente los vegetales verdes. Pero también hay mucha fibra indisoluble en los alimentos poco procesados tecnológicamente, en las pieles de las frutas, en granos y en el salvado presente en cereales no refinados. Curiosamente también hay almidones que pueden llegar a considerarse fibra porque no hidrolizan (no hidratan con agua), por ejemplo basta hervir una papa con piel para que hasta 20% del almidón que posee no se digiera, y por lo tanto en la práctica pase a ser una fibra


http://www.segg.es/media/temas/77/alimentos_fibra.jpg



La fibra indisoluble es literalmente la escoba de nuestros intestinos y de paso acorta el tiempo de permanencia de las tóxicas heces dentro del cuerpo; con el beneficio adicional de que el consumo de fibras produce llenura, y por lo tanto reduce nuestra ingesta calórica.
Para decirlo sin medias tintas, estamos diseñados para consumir unos 30 gramos de fibra diaria, y el promedio urbano de occidente ronda los 8 gramos. Esos 22 de gramos que no comemos nos están matando. Históricamente dejamos de comer fibra porque alegamos que nos producen gases, porque cada vez comemos menos vegetales y frutas, porque somos adictos a lo refinado, porque somos cada vez más carnívoros, porque no nos gusta cocinar lento (caso de los granos), y por un etcétera enorme.

http://salud-gratis.info/blog/wp-content/uploads/2011/08/fibra-soluble.jpg


Así como la explicación es sencilla, la solución es igualmente simple y elegante. Basta comer más granos, más verduras, más frutas, más cereales y apelar al salvado de trigo como aditamento, para en un tris volver a lo que siempre fue lo natural.



 http://sumitoestevez.blogspot.com.ar/2014/03/361-por-que-debemos-consumir-fibra.html

domingo, 4 de mayo de 2014

Gordos o flacos ¿Por qué?



El metabolismo depende de varios factores como el peso, la altura, el sexo, y la edad de las personas, variables que a la vez influyen en la cantidad de músculo que tenga nuestro cuerpo.
La grasa corporal es un órgano frío que como no hace gran cosa, en comparación al músculo, requiere poca energía. El músculo, en cambio, es un órgano caliente (como sugiere el rojo intenso que lo caracteriza, a diferencia del tono blancuzco de la grasa), que tiene más exigencias, requiere más energía y hace que el metabolismo basal sea más alto. Un cuerpo con mayor porcentaje de masa muscular en relación con la cantidad de grasa que tiene, quema más calorías sin moverse que un cuerpo más “fofo”, que tiene más grasa y/o menos masa muscular.
Esto explica por qué a las mujeres les cuesta más bajar de peso que a los hombres. A diferencia de los hombres, ellas acumulan grasa extra en las caderas y cintura que está destinada a funcionar como fuente de energía para el bebé durante el embarazo. Al tener una mayor proporción de grasa que de músculo, su metabolismo es más lento y queman menos calorías.
Hasta los 25 años, una mujer sana tiene hasta un 22% de grasa en su cuerpo. A partir de entonces, el porcentaje sube progresivamente hasta superar el 31% después de los 60. En el hombre, el porcentaje aceptable de grasa pasa de 15% hasta los 25 años a un 23,5% pasados los 60.

El paso de los años
Uno de nuestros grandes problemas a la hora de evitar el sobrepeso es que el cuerpo va perdiendo naturalmente músculo a medida que envejecemos. De la misma manera, con la edad crecen los depósitos de grasa.
Menos músculo y más grasa equivale a un metabolismo menos activo y a un menor gasto de calorías. Éste es un mecanismo de “defensa natural” del cuerpo frente a la falta de comida que heredamos de nuestros antepasados. En el pasado, las personas que envejecían tenían menos posibilidades de procurarse alimento cazando animales, tarea para la que se necesitaba mucha destreza física. Al tener un menor acceso a la comida, el cuerpo de las personas que envejecían debía adaptarse para conservar más energía, es decir, para acumular más grasa. De esta manera, la grasa tenía más utilidad que el músculo a la hora de asegurar la supervivencia.
Si somos sedentarios y ya pasamos los 30 años, nuestro cuerpo empieza silenciosamente a quemar cada vez menos calorías. Por esta razón, aún cuando no aumenta mos la cantidad de comida que incorporamos, engordamos casi sin darnos cuenta. La cosa empeora si vamos agregando cositas a nuestra alimentación cotidiana.

 

Por este motivo: - ¡A comer lo necesario y a mover el esqueleto! -




 http://entremujeres.clarin.com/vida-sana/nutricion/dieta-nutricion-adelgazar-engordar-gordos-flacos-nutricionista-adrian_cormillot_0_806319467.html

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

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Ahhhh! y no olvides saludarme!
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