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lunes, 13 de abril de 2026

¿Verde, amarilla o marrón?

 


El color de una banana no solo revela en qué punto de maduración se encuentra, sino que anticipa cómo será su sabor, su textura y el impacto que tendrá en el cuerpo. Lo que a simple vista parece un simple cambio estético es, en realidad, una pista clave sobre los nutrientes y beneficios que puede aportar a la salud.

Elegir entre una banana verde, amarilla o marrón permite adaptar su consumo a diferentes necesidades: las verdes favorecen la salud intestinal y el control glucémico, mientras que las maduras destacan por su aporte energético inmediato.

Instituciones como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subrayan que el perfil nutricional varía en cada etapa. Además, una banana mediana ofrece fibra, potasio y bajo contenido graso.

Beneficios de la banana verde para la salud intestinal y el azúcar en sangre


Las bananas verdes son firmes y tienen una textura densa, atributos que derivan de su elevado contenido de almidón resistente. Según la científica de alimentos Abbey Thiel, de Wageningen University & Research, la presencia de clorofila en la cáscara y el alto contenido de almidón explican la firmeza y color verde en sus primeras etapas de maduración.

En ese sentido, la experta indica que este almidón resistente favorece el microbioma intestinal y el control del azúcar en sangre.

Esta fruta se caracteriza por un alto contenido de potasio: una banana mediana aporta unos 422 miligramos, que representan el 9% de la ingesta diaria recomendada, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

El potasio, esencial para el funcionamiento celular normal, resulta también vital para la salud del corazón. Un estudio reciente reafirmó que el consumo diario de frutas ricas en potasio, como las bananas, ayuda a reducir la presión arterial, uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardíacas. El sodio y el potasio son dos minerales esenciales que desempeñan un papel crucial en el funcionamiento del cuerpo humano. 

Ambos están involucrados en la regulación del equilibrio de líquidos, la transmisión de impulsos nerviosos y la contracción muscular. La retención de líquidos afecta a muchas personas y puede causar molestias como hinchazón, sensación de pesadez y aumento de peso temporal. Un factor clave para controlar este problema es mantener un buen equilibrio entre dos minerales esenciales: el sodio y el potasio. Estos minerales regulan la cantidad de agua en el cuerpo y su correcta interacción puede ayudar a reducir la retención y mejorar la salud general.


Cómo preparar rápido un helado de banana


¡Eso sí, que no se te ocurra poner a congelar la banana entera!.

  Podés romper el procesador de alimentos.

Ahhh, no se lo digas a nadie. ¡A mi me pasó!!!!. 




Banana verde, amarilla o marrón: cuál conviene elegir h sus beneficios para la salud 

martes, 7 de abril de 2026

¿El azúcar es una sustancia adictiva?

 Para entender el efecto que este componente tiene sobre nuestro cuerpo, hay que tener en cuenta varios factores. Por un lado hay una conexión a nivel genético y de nuestro ADN. Estamos programados para obtener la energía del azúcar, el problema es que nunca se tomó en cuenta a los azúcares procesados.

Aquellos que se alimentaban de dulces sobrevivían porque ingerían alimentos que eran más eficientes en cuanto a provisión energética: frutas y vegetales, cuya azúcar era metabolizada lentamente y no resulta tóxica. Según define Daniel Lieberman, biólogo de la Universidad de Harvard: "El azúcar es un profundo y antiguo deseo humano".

A su vez, como el azúcar está en todo tipo de alimentos -o no- es importante entender qué le pasa al cerebro al consumirla. Cuando comemos dulces se activan los centros de recompensa de nuestra corteza cerebral; son los que se estimulan cuando hacemos algo que nos reconforta y da placer, entre ellas la socialización, el sexo o las drogas, y generan cierta necesidad a repetir. La dopamina es liberada por la ingesta de azúcar, y aunque no de la manera en que ocurre con sustancias adictivas como la nicotina, el alcohol o la heroína, lo que sucede es que no genera satisfacción, siempre se quiere más. Pero, claro, al abusar de ciertos hábitos se genera una serie de desperfectos en el organismo cuyos efectos colaterales son el deseo constante, la adicción o el aumento de la tolerancia al azúcar, en nuestro caso.

Origen y tipos

El gran problema no son los azúcares naturales, es decir, los contenidos en las frutas y verduras y otros alimentos, sino los agregados. Se utiliza la palabra azúcar para hablar genéricamente de los carbohidratos, que son un grupo más extenso de sustancias presentes en alimentos y bebidas, y que incluye la glucosa, la fructosa, la sacarosa, la lactosa, la dextrosa, el almidón, y también los endemoniados jarabes de maíz de alta fructosa, los jugos frutales, el azúcar crudo y la miel. Por lo general, lo que nosotros llamamos azúcar suele ser sacarosa, que tiene 50% de glucosa y 50% de fructosa.

Veamos cada una:



Glucosa: La glucosa es más conocida como el azúcar que está presente en el torrente sanguíneo. Es un monosacárido, uno de los 3 presentes en el cuerpo. Este carbohidrato es el responsable de la cantidad de energía que tenemos en el cuerpo. La fórmula química es C6H12O6.

Podríamos definirla como el combustible que necesitan las células para cumplir sus funciones. Una vez se ingiere azúcar a través de los alimentos, esta recorre todo el cuerpo para proveer a las células la energía necesaria para trabajar.



Fructosa: La fructosa es un carbohidrato de tipo monosacárido (un azúcar que no puede descomponerse), conocida también como azúcar de frutas o levulosa, esto se debe a que esta sustancia se consigue en muchas verduras al igual que en las frutas.

La fructosa se utiliza en las aplicaciones industriales como un edulcorante en bebidas azucaradas, alimentos de repostería o alimentos procesados de frutas.



Sacarosa: Sacarosa es un término de nuestra lengua que procede del vocablo latino sacchărum . Se trata de un concepto que puede utilizarse como sinónimo del azúcar común (un hidrato de carbono de sabor dulce y color blanco que puede disolverse en agua). La sacarosa es un disacárido: es decir, un hidrato de carbono que se forma a partir de la unión de dos azúcares monosacáridos. En el caso concreto de la sacarosa, los azúcares que se unen son la glucosa y la fructosa.




Lactosa:  Es el azúcar que se encuentra presente en la  leche de todos los mamíferos. Desde el punto de vista técnico, se trata de un disacárido compuesto por dos moléculas: glucosa y galactosa. Cuando la consumimos a través de los alimentos pasa al intestino, donde es absorbida por el torrente sanguíneo y aprovechada por el organismo para que las células funcionen correctamente.




 Dextrosa: La dextrosa es un monosacárido que actúa como una fuente primaria de energía para el cuerpo humano. Este carbohidrato simple se encuentra en alimentos naturales como frutas y miel, y se utiliza ampliamente en medicina y nutrición debido a su rápida absorción y efectos beneficiosos en el metabolismo. En aplicaciones médicas, la dextrosa se administra en soluciones intravenosas, como dextrosa 5% y dextrosa 10%, para rehidratar, corregir hipoglucemias y proporcionar energía en situaciones críticas




Jarabe de maíz (Kero): El jarabe de maíz de alta fructosa es un edulcorante industrial derivado del maíz, compuesto principalmente por glucosa y fructosa, ampliamente utilizado en alimentos procesados y bebidas, y asociado con riesgos para la salud cuando se consume en exceso. El jarabe de maíz de alta fructosa es un edulcorante industrial derivado del maíz, compuesto principalmente por glucosa y fructosa, ampliamente utilizado en alimentos procesados y bebidas, y asociado con riesgos para la salud cuando se consume en exceso.



 Miel: Principalmente de la abeja doméstica, que obtienen a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas (áfidos o sea  pulgones). Estas sustancias son recogidas por las abejas, luego transformadas al combinarlas con sustancias propias, depositadas, deshidratadas y almacenadas en los panales para su maduración

A través de los años, la ciencia ha ido descubriendo los componentes químicos que dan origen al sabor dulce, y aunque algunos son perjudiciales en exceso, como el azúcar refinado, existen otras opciones más saludables y naturales para disfrutar de este sabor. En definitiva, el sabor dulce es un regalo de la naturaleza para nuestro disfrute, y debemos aprender a apreciarlo con moderación y sabiduría


http://www.lanacion.com.ar/1888960-azucar-un-enemigo-sweet

Gracias por pasar por mi espacio el cual está hecho pensando en vos

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