Hoy día, la especia aromática de la albahaca resulta familiar para casi todo el mundo. Sin embargo, la mayor parte de la gente solo conoce la variedad verde tradicional disponible en los supermercados, la albahaca genovesa. En realidad, existen más de 150 tipos deferentes, divididos a su vez en incontables variedades. Algunas saben a canela o tienen gusto anisado, presentan un color morado oscuro o rojo, como la ópalo oscuro o la albahaca púrpura, e incluso mantienen los insectos a raya. El origen de la planta sigue siendo materia de discusión entre los botánicos: algunos lo sitúan en la familia de las labiadas en la India o África, pues dos terceras partes de las especies son endémicas de esta zona. En cualquier caso, lo que es seguro es que el nombre de la planta procede del griego y significa «planta medicinal real». Su efecto terapéutico se basa en el alto contenido en aceites esenciales de sus hojas, que tienen propiedades antiinflamatorias, inducen el apetito y pueden aliviar una migraña. Esta hierba, que se estableció en la región del Mediterráneo hace siglos, es en realidad una planta tropical. Se ha encontrado como ofrenda funeraria en las pirámides de Egipto, y en la India se usa desde hace 4000 años. Los indios creían que la albahaca estaba impregnada de divinidad.

Al ser una planta tropical, crece con extrema facilidad con sol, luz y agua. Conviene plantarla en tierra suelta y rica en humus, que no deberá dejarse secar.
Consejo práctico: Cuanta más albahaca recortes, más tupida crecerá, recordá que deberás cortar ramas enteras de hojas en lugar de hojas sueltas. Además debés quitar las flores a medida que éstas vayan apareciendo. Si deseas obtener semillas para el año siguiente dejá algunas flores para que semillen, luego éstas las guardás en un lugar oscuro y seco, envueltas en papel absobente para evitar que se humedezcan.
Es una planta que dura un año, pero si querés conservarla seca para el invierno debés cortar ramas con hojas, lavarlas bien, atar manojos y ponerlos a secar colgados de sus ramas para que se aireen bien.
Luego las guardás en frascos
...y tenés albahaca para lo que desees, pero no sirve para hacer pesto ya que tiene que ser fresca.
Ingredientes para hacer Salsa PESTO
Tiene sus orígenes en la ciudad de Génova, en el norte de Italia y es una mezcla de albahaca y ajo.
La receta original se prepara en un mortero de mármol sin pulir para que sus paredes sean abrasivas, con una maja de madera.Se colocan en él hojas de albahaca, ajo y sal gruesa, a continuación se machaca hasta obtener la consistencia de crema. Luego añadir los piñones o nueces y mezclar en el mortero. Al final un poco de queso rallado o aceite de oliva para completar la salsa pesto, no debe quedar ni muy espesa ni muy líquida.Si no tenés mortero podés usar una licuadora
Utilizar para salsear pastas, arroz, etc.
¿Probaste los spaguettis "tuco (salsa de tomates) y pesto"?
Se presentaba así: en una mitad de la porción de pasta se ponía el tuco y en la otra mitad el pesto.
De esta manera teníamos 2 gustos en el mismo plato, por supuesto todo con una lluvia de queso de rallar .
Es una especialidad que se comia en Argentina en el restaurante Pippo
Probala, seguro que te va a gustar
Así era Pippo a metros de la Avenida Corrientes a dónde íbamos después de ver una película o al teatro.
http://www.gardena.com/mx/garden-life/albahaca,-hierba-de-reyes/

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