¿Sabías por qué los llamamos PIMIENTOS?
Curiosa la etimología de esta planta herbácea anual, de la familia de
las solanáceas, con tallos ramosos de 4 a 6 dm de altura, hojas
lanceoladas, flores blancas y fruto en baya hueca de color verde, rojo o
amarillo.
Proviene del término latino pigmentum, ‘color para pintar’, que ya tenía la acepción de ‘condimento’ en la Edad Antigua y que fue derivando hasta pimienta,
nombre con el que se conoce el fruto del pimentero, una baya redonda,
carnosa y rojiza que se torna negra o pardusca cuando se seca;
aromática, ardiente y de gusto picante.
Dejemos, por ahora, la pimienta y veamos el pimiento, planta de origen americano, en donde el ají
(término proveniente del dialecto taíno que se hablaba en el Caribe) de
hollejo, carne y semilla picantes, se muele una vez seco para fabricar
la cayena o pimienta roja.
Los incas comercializaron este vegetal al que los aztecas llamaron chil, que en náhualt mantiene el mismo significado, y que actualmente ha derivado en chile.
Por confusión inicial o por analogía, los españoles llamaron pimiento;
a la planta que trajeron a Europa desde el Nuevo Mundo. De ella
obtenían, una vez secado y molido, un condimento de sabor fuerte y
picante muy similar a la pimienta que venía de oriente con un coste
elevado. Más tarde el nombre de la planta pasó a designar al fruto.
En general los pimientos españoles constituyen una variedad europea
de grandes y suaves frutos, más picantes los verdes y más dulces los
rojos (de los que se obtiene el pimentón; una vez secados y molidos).
Claro que también están los de Padrón —que “unos pican y otros non”—, los morrones, los piquillo, las guindillas…
Los húngaros son más picantes y se usan reducidos a polvo. Los
africanos, llamados de Tabasco, son los más ardientes. O eso dicen.
Con tanta historia no se entiende que sea tenido por cosa poco importante en frases del tipo de: Me importa un pimiento, Y un pimiento,
dando a entender que nos da igual alguna cosa, que no nos importa.
Claro que también ocurre los mismo con otros vegetales y es corriente
sustituirlo en la frases citadas por un bledo, un comino, un rábano… La
explicación creo puede estar en su pequeño tamaño.
Cómo hacer conservas de pimientos y cómo tenerlos a mano todo el año mediante su congelación
A tener en cuenta:
El botulismo es una intoxicación ocasionada por la toxina botulínica, una neurotoxina bacteriana producida por la bacteria Clostridium botulinum. La vía de intoxicación más común es la alimentaria, por ingestión de alimentos mal preparados o conservados de manera inapropiada.
La ingeniera y directora de la carrera de Industrias de la Alimentación de la facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de San Rafael, Fanny Martín, realizó un informe que explica en cada caso por qué puede o no envasarse determinado alimento y qué hacer si se duda de su inocuidad.
Sus consejos son los siguientes:
El botulismo es una intoxicación ocasionada por la toxina botulínica, una neurotoxina bacteriana producida por la bacteria Clostridium botulinum. La vía de intoxicación más común es la alimentaria, por ingestión de alimentos mal preparados o conservados de manera inapropiada.
La ingeniera y directora de la carrera de Industrias de la Alimentación de la facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de San Rafael, Fanny Martín, realizó un informe que explica en cada caso por qué puede o no envasarse determinado alimento y qué hacer si se duda de su inocuidad.
Sus consejos son los siguientes:
No
elaborar conservas caseras de carnes rojas o blancas como ternera,
cerdo, oveja, cabra, jabalí, pescados, pollo, vizcachas, liebre, conejo,
martineta, entre otros, porque las temperaturas de esterilización que
pueden lograrse a nivel casero no alcanzan para destruir las esporas del
Clostridium botulinum, responsable de producir las mortales toxinas.La misma recomendación es para conservas a base de hortalizas como pimientos, alcauciles, berenjenas, cebolla, y chauchas.
No
elaborar conservas caseras de tomates mezclados con pimientos, cebolla,
ají, ajo u otros ingredientes dado que estas mezclas vuelven
potencialmente peligroso el producto.
Elaborar tomates en
conserva con el agregado de 2 cucharas soperas de vinagre de alcohol o 2
cucharas soperas de jugo de limón por kg. de tomate.
En caso
de tener dudas sobre la inocuidad de una conserva casera de carnes rojas
o blancas, pimientos, chauchas, alcauciles, espárragos, tomates,
berenjenas, se aconseja volcar el contenido en un recipiente y hervirlo
por 10 minutos para eliminar la posible presencia de la toxina
botulínica. Consumir de inmediato y nunca probarla sin la cocción
sugerida.
http://www.1de3.es/tag/alimentacion/page/7/







