Algunas fuentes citan a los romanos como los precursores de su
utilización, mientras que otras se lo adjudican mucho tiempo después a
Dom Perignon. Como fuere, lo cierto es que las botellas se tapaban hasta
el siglo XVII con tacos de madera envueltos en fibras aceitadas, lo
cual era bastante precario. Cuando el citado monje comenzó con sus
estudios sobre como tapar firmemente sus botellas de champagne,
descubrió el corcho de alcornoque, tal como lo conocemos hoy. En este
caso, Portugal y España son los principales productores a nivel mundial,
debido a la gran cantidad de bosques de alcornoque que poseen.
La historia de la cápsula de las botellas (esa especie de
aleación que recubre el corcho), comienza en Europa alrededor de 1760. A
la corte de Viena llegaban los ya famosos vinos franceses transportados
en barricas, los cuales eran consumidos por el rey y sus cortesanos, y
el remanente era colocado en botellas de vidrio. Aquí comenzaban los
problemas. Los encargados de guardar y administrar los vinos del
soberano solían beber de los mismos, para luego rellenar las botellas
con agua y vino de inferior calidad, o directamente desecharlas.
Entonces en 1761, el rey decidió colocarles el sello real a todas las
botellas: para eso se lacraban y se marcaban con su insignia, hasta el
momento de ser utilizadas en los banquetes. Ese fue el inicio de la
cápsula, que adoptó una forma más actual en 1789, cuando un húngaro creó
la primera de estaño.
Se acerca Navidad, por este motivo te dejo algunas ideas, por si los coleccionás en un cajón y no sabés qué utilidad darles
En los próximos días no faltarán los brindis, corchos habrá muchos,
dales una 2da. oportunidad.
http://www.anbariloche.com.ar/noticia.php?nota=27689









