A lo largo de los años la carne argentina se ha posicionado como la mejor carne del mundo. El vasto territorio con abundantes pasturas y con un clima óptimo para la crianza de las más finas razas bovinas, se conjugan para lograr esta marca registrada internacional.
Sus principales atributos a los sentidos del consumidor son la terneza, es jugosa, posee un aroma exquisito y tiene un atractivo e indiscutible sabor que la destacan de otras carnes a nivel global
En Argentina se conocen cinco cortes de bifes específicos: bife de lomo, bife de chorizo, bife de costilla, churrasco o churrasquito y ojo de bife. A continuación, algunos secretos y trucos para que el bife adquiera mayor sabor, salga bien jugoso y tierno.
Se deben calcular entre uno y dos bifes por persona adulta (según el tamaño)
Modo de preparación:
Calentar muy bien la plancha, preferentemente acanalada.
Untar la plancha ya caliente con un pequeño trozo de grasa del mismo bife
Cocinar de a uno o dos bifes por vez para que la plancha no se enfríe.
Colocar el bife sobre la plancha, a los pocos minutos se lo puede levantar y colocar sobre el mismo lado pero en otro sentido para que el dibujo de la plancha sobre la superficie quede en forma de rombos y no se queme la carne exterior.
Cuando en la superficie superior se vean unas gotitas de sangre es momento de darlo vuelta.
Salarlo sobre la superficie ya cocida y terminar de asar la otra cara del bife como se hizo con la primera, si se salara previamente, antes de sellarlo, saldrían los jugos de la carne y esta saldría seca y dura.
Terminar de cocinar la otra cara del bife como se hizo con la primera.
Los trucos
La plancha bien caliente. Poner la plancha a fuego fuerte unos minutos antes de colocar el bife: la plancha tiene que estar bien caliente. Esto es fundamental. Cuando la plancha esté lista, bajar a fuego medio y untarla con un poco de grasa cortada del mismo bife. Si no, rociar la carne con unas poquitas gotas de aceite para evitar que se pegue demasiado.
Vuelta y vuelta. Colocar el bife en la plancha y dejar unos minutos que cocine de un lado. Si la plancha es acanalada, se puede ir moviendo el bife para que no se marque mucho en la carne la forma de las canaletas de la plancha. Cuando en la parte de arriba del bife emerjan unas gotas de sangre, ya está listo para darlo vuelta.
Salado. Una vez que se dio vuelta, salarlo por el lado cocido. Si se sala antes, la carne saldrá seca y dura. Dejar que se termine de cocer la otra parte como se hizo con la primera; volver a darlo vuelta y salar del lado que se acaba de cocinar el bife.
Dejarlo reposar solo un instante una vez cocinado. Retirarlo de la plancha y dejarlo reposar no más que un par de minutos antes de servir. Si el bife se corta antes, se corre el riesgo de que se pierdan sus sabrosos jugos.
Consejos, trucos y secretos para cocinar un bife jugoso y tierno | Perfil









